Dostoiévski dailye a 27 de abril, do mesmo ano:
"Hasta hace poco no me podía imaginar al vecino de San Petersburgo sino vestido con bata e gorro de dormir, en una habitación herméticamente cerrada, y con la única obligación de tomar cucharada de medicamento cada dos horas. Está claro que no todos estaban enfermos. A algunos sus obligaciones les impedían de enfermar. Y otros no lo hacían porque tenían una salud de
bogatyr. Por fin brilla el sol. Esta noticia, sin duda alguna, vale más que cualquier otra."